Diane Fehrenbacher, dueña de Heart Keepsakes, fundó la compañía en
1982, después de la muerte de algunos amigos y miembros de la familia.
Ella quería guardar su memoria, y por eso formuló un compuesto químico
único para preservar las rosas de los funerales y así transformar sus
pétalos a las cuentas. Su formula hace que las cuentas sean durables y
también mantengan el color y el olor original de cada flor.
Ella empezó a hacer los collares, las pulseras y los rosarios por los
seres queridos y dentro de poco, su línea de productos se extendió para
incluir los pendientes, llaveros, insignia de solapas y también algunas
decoraciones de casa. Hace poco que ella desarrolló un proceso para
crear los toques de rosas tridimensionales de los pétalos bajo presión. Ahora, Heart Keepsakes ofrece muchos productos que tienen esa opción.
Hoy en día las empleadas de Diane son cinco artesanas especializadas,
quienes trabajan con diligencia para asegurar que cada Heart Keepsake
sea tan especial como la memoria que representa. Su reputación por su
calidad y belleza se ha extendido por el país y por el mundo y ahora
tiene órdenes que llegan frecuentemente de los EEUU, Sur América,
Canadá y Europa.